Hay flores que nos enseñan grandes lecciones. Algunas abren sus pétalos a plena luz del día; otras esperan la calma de la noche para mostrar toda su belleza. En nuestra fiesta final de Dones de Lluna, dos flores nos acompañaron como símbolo de este camino compartido: la dama de noche y la flor de azahar.
La dama de noche florece y libera su perfume cuando la oscuridad lo envuelve todo. Por eso representa el misterio, la belleza oculta, la intuición y la capacidad de transformarnos ante las adversidades. Nos recuerda que incluso en los momentos más inciertos podemos encontrar nuestra propia luz y desplegar nuestra esencia.

Cada una de nosotras ha vivido ese proceso. Hemos transitado emociones, aprendizajes, retos y descubrimientos. Hemos compartido risas, silencios, reflexiones y abrazos. Hemos aprendido a escucharnos y a sostenernos. Por eso, en esta celebración, queremos decir una vez más: gracias por caminar juntas como mujeres.

Y en medio de la noche, Carmencita, apareció como la flor de azahar, delicada y luminosa. La flor del naranjo y del limonero simboliza la pureza, la inocencia, el renacimiento y el amor eterno. Es una invitación a comenzar nuevos ciclos con el corazón abierto, llevando con nosotras todo lo aprendido y todo lo compartido. Infinitas gracias Carmencita.
La fiesta final de Dones de Lluna no es un cierre, sino una transformación. Como las flores que inspiran nuestro camino, seguimos creciendo, cambiando y floreciendo. Nos llevamos la fuerza del grupo, la complicidad construida y la certeza de que juntas somos más fuertes.
Gracias a cada mujer que ha formado parte de esta aventura. Gracias por ser, por compartir y por acompañar. Dios seguirá guiando nuestros pasos y las flores seguirán recordándonos que cada momento tiene su tiempo para florecer.
Mujeres Luna culmina sus sesiones, cerrando un ciclo de crecimiento, reflexión y transformación compartida.
Hoy en el local de Caritas-Alosa se realizo la clausura de las Sesiones de Mujeres Luna, una iniciativa impulsada por Cáritas en Santa Coloma de Gramenet y que a lo largo del curso ha brindado a numerosas mujeres un espacio seguro de encuentro, escucha y acompañamiento. Durante estos meses, las participantes han compartido experiencias, alegrías y desafíos, fortaleciendo la confianza, el apoyo mutuo y los lazos que nacen cuando las mujeres caminan juntas.
Las sesiones han permitido reflexionar sobre temas profundos y significativos como la esencia de la vida, la maternidad y la conexión especial que existe entre las mujeres y los ciclos de la luna, símbolos de transformación, renovación y crecimiento. A través del diálogo, la reflexión y el intercambio de vivencias, cada encuentro se ha convertido en una oportunidad para descubrir fortalezas, sanar emociones y valorar la riqueza de cada historia personal.
Con la llegada del verano, este espacio cierra temporalmente sus puertas tras un curso lleno de aprendizajes y momentos compartidos. Sin embargo, la despedida es solo una pausa, ya que las Sesiones de Mujeres Luna regresarán después del verano para seguir ofreciendo un lugar de acogida, crecimiento y encuentro para todas aquellas mujeres que deseen formar parte de esta experiencia enriquecedora.
Seguimos… 💜💜💜💜 y en septiembre más!!!!




